22/10/18

Cursu Llingua Llïonesa - Nota de Prensa - 21.10.2018

El pasado viernes, 19 de octubre, a las 19,00 horas y en la Casa de Cultura de Trobajo del Camino, las Asociaciones de la Lengua Leonesa “El Fueyu” y “L'Alderique” iniciaron la impartición de un curso de lengua leonesa, organizado en colaboración con la Plataforma “La Parva” y con el apoyo del Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo.

El curso, que se desarrollará hasta el próximo mes de junio, y en el que participan casi una treintena de alumnos, contará con una parte teórica y otra eminentemente práctica y tiene como objetivo capacitar a los asistentes para que desarrollen conversaciones elementales y adquieran los conocimientos suficientes para leer y escribir en leonés.

Queremos resaltar el interés de todos los participantes, cuyas edades van desde los 21 hasta los 75 años, por conocer, conservar y mantener una seña de identidad y cultura tan importante como es nuestra lengua. Su entusiasmo es contagioso y desde las tres asociaciones que colaboramos en este importante tema nos sentimos más motivados aún si cabe para seguir con esta importante tarea.


21/2/18

Día Entrenacional la Llingua Materna - Febreiru y 21, 2018

En Noviembre y 1999 la Conferencia Xeneral de la Muerganización las Naciones Xunías pa la Educación, la Ciencia y la Cultura decidióu proclamare Febreiru y 21, cumu'l Día Entrenacional la Llingua Materna, animandu a los Estaos Miembros y a la Secretaría a promovere la preservación y proteición de tolos idiomas que emplegan los pueblos del mundu.

Dende l'Asociación L'Alderique pal estudiu y desendolque la Llingua Llïonesa entendemos que la UNESCO, cun esta declaración considera, lu mesmu que nosoutros, que la desapaición d'una llingua, mesmu que la d'una planta ou un animal, son pérdidas pa tola humanidá purque, nel casu las llinguas, lu que se produz ye una pérdida cultural que nos emprobece a toos.

Guei miércoles, Febreriru y 21, ye'l Día Entrenacional la Llingua Materna pulu que, pa dare visibilidá a la llingua de nuesu, el Llïonés, vos enviamos partes de deillos poemas escritos en desemeyadas variantes. Las lligazones a los poemas completos apaecen tres caún d'eillos.

Asinamesmu animámosvos a visitare la nuesta páxina de FB: https://www.facebook.com/AsociacionLAlderique/, na que durante tol día de guei diremos escolingandu vídeos y poemas en llingua llïonesa.

De Charo Martínez Domínguez, Presidente de L'Alderique, cun gran cantidá de pallabreiru cotidianu:

Digu lu que me presta

Agora que toos dicin: sponsor, fashion, parking, running...
Y permítenlu
Préstame dicire: collaciu, cai, solombra, nnal
Los conceyos abiertos, el voltiar de campanas
Préstame sentire'l cantu'l pardal, la chave de la puerta cuandu chegas.
La chuvia nel cristal.
Los llobos qu'agullan a la lluna, el mastín que guarda las ouveyas.
Préstame'l mieu perrín
Palabras cumu mai, amigu, fiyu, berzu
Entruga, arca, coral, falispa...

Amurrinar, afalagar, abellugar, adeprendere...
Digu lu que me presta, cumu l'augua nidia y trasparente
Digu la ponte, la fonte, la regeira
Digu'l tou nome, el nome'l mieu Reinu
Digu lu que me presta
Y de xuru, diciréi mueitu más...
Ceu, ceu...

Testu completu en:

Guapísimu testu d'una las más grandes escritoras en Llingua Llïonesa, na sua variedá pachuezu, Eva González:

Los nuesos nomes”

Nun s'atoupa nesti mundu
una tsingua más guapina
que la nuesa, nuesa fala,
nuesa falietsa
 dulcina.

La que partsamos aiquí,
na nuesa guapa tierrina,
nestos vatses tan formosos
todita la xentiquina.
…...
¡Qué falax amorosín!
¡Qué cousas cariñosinas!
¡Qué guapinos nuesos nomes!
¡Qué formosura de tsingua!.´

Testu completu: www.ellagodelaxana.blogspot.com/2006/11/los-nuesos-nomes-de-eva-gonzlez.html


Y del sou fiyu Roberto González-Quevedo un poema triste y desaliendador nos sous anicios peru cun final outimista:


UNA HESTORIA

Cuntarei-vus una hestoria:matarán-nus.

Esbarrumbarán la nuesa tierra,
matarán-nus.

Afugarán la nuesa tsingua,
matarán-nus.
…...


después de que nus maten
xubirei
a las casas fundidas
glacharei
diciendu:
Harmanus,
güei ía el día primeiru,
¡FAIGAMUS OUTRA VUELTA
EL NUESU PUEBLU!”


Testu completu en: www.ellagodelaxana.blogspot.com/2014/11/una-hestoria.html


Y pa finare, parte d'un preciosu poema que fala de la nuesa llingua, escritu en mirandés, la variante la llingua llïonesa que se fala y ye uficial nas pertuesas tierras de Miranda'l Douru y Bregancia, del llibru “Miranda Yê La Mie Tiêrra” de José Francisco Fernandes.

A TI, ALDÉ MIRANDESA

…..
Bós sodes raiç i flor
Dun vivir i dun saber
Que yê tisouro speicoso
Que nun se puôde perder.

Quien fui que assi cunserbou
Este falar tan antigo?
Nun fui la cidade, mas tu,
Aldeano, miu almigo!

Nun falas un dialecto,
Mas lhiêngua, que muito bal,
Pus eilha yá se falaba
Antes de haber Pertugal

Reino Antiguo de Leon
Bos deixou este falar,
Anquanto sue própia lhiêngua
L tiêmpo fizo acabar.


Testu completu en: www.ellagodelaxana.blogspot.com/2014/10/a-ti-alde-mirandesa.html

16/2/18

LLINGUA LLÏONESA, LA NUESA LLINGUA

Ye pa mí un braeiru placer, cumpartire cun toos vosoutros l'artículu qu'escribiera pal 25 Cabudannu la Revista ProMonumenta. Asperu vos preste la sua lleutura tantu cumu a mí me prestóu escribilu:

LLINGUA LLÏONESA, LA NUESA LLINGUA

No se asuste, lector amigo, y siga leyendo sin problemas, sólo el título aparece en lengua leonesa para que nadie pueda quejarse del empleo de esta lengua minoritaria y minorizada, tanto desde las altas instancias del estado como desde una parte del pueblo que sigue negándola pese a que, incluso hoy día, en pleno siglo XXI, se siguen utilizando en el lenguaje cotidiano palabras, expresiones y construcciones gramaticales que, aunque sean extrañas o incorrectas en lengua castellana, son perfectas en lengua leonesa.

Y antes de continuar, creo obligado explicar que los conceptos “minoritaria” y “minorizada” ni son lo mismo, ni tienen que ir necesariamente unidos aunque en el caso del leonés, así suceda, desgraciadamente.

“Minoritaria” es toda lengua que tenga pocos hablantes en un territorio, mientras que “minorizada” es aquella a la que, desde posiciones de “prestigio” se trata como inferior, con menos valor o a la que se llama, despectivamente, dialecto. Por ejemplo: Cuando los españoles llegaron a América, su lengua era minoritaria en dicho continente ya que los diferentes pueblos que allí habitaban tenían las suyas propias con mucho mayor número de hablantes que el castellano. Sin embargo, al convertirse los conquistadores en la clase dominante, el español se convirtió en la lengua de prestigio y las lenguas indígenas pasaron a ser lenguas minorizadas, consideradas propias de gente iletrada y relegadas cada vez más al ámbito familiar, lo que las sumió en la diglosia (fenómeno consistente en que se habla de forma diferente en casa y en la calle) que suele ir unida, indisolublemente, a la minorización y a la lenta desaparición de las lenguas que la sufren.

Y como posiblemente el título de este artículo: “Llingua Llïonesa, la Nuesa Llingua” les llame la atención porque la mayoría de ustedes piense que ni conocen el leonés ni nunca lo oyeron hablar, permítanme que les cuente mi personal vivencia sobre este tema.

La primera vez que oí hablar de la existencia de la lengua leonesa fue hace 50 años cuando tenía 13 y estudiaba cuarto de Bachiller. Un buen día, en clase de Lengua y Literatura, tuvimos que estudiar las lenguas que coexistían en la península junto con el castellano, una de las cuales, en palabras textuales de nuestro libro de texto, era “el leonés (bable) y derivado de él, el asturiano”. Cuando lo oí, no daba crédito ¿cómo era posible que en León existiese una lengua que yo nunca había oído?

Como vivíamos en el País Vasco. mis compañeras de clase me preguntaron cómo era el leonés y yo respondí que no tenía ni idea porque, por lo menos en mi familia, no se hablaba. Sólo el correr de los años y mi innato gusto por cucear en los libros me hizo descubrir la realidad y cambiar de opinión.

Y es que la lengua leonesa estaba entonces, y sigue estando hoy día, mucho más presente en nuestra vida cotidiana de lo que creemos. Palabras como: prestar, mancar, asturar, espipar, espingar, espernancar, ruchar, furrular, ambute, asgaya, trébede, trébedes, negrillo, pardal, pega, pita, curro, bacillar o barcillar, telares o achiperres... y tantas y tantas otras que seguimos usando a diario son leonesas, lo mismo que los diminutivos en -in, -ina, la costumbre de “comernos” muchas preposiciones, la de emplear el pretérito indefinido en lugar del pretérito perfecto o la de eliminar los reflexivos de los verbos, por no citar más que los rasgos más habituales.

Cuando hace una decena de años empecé a acudir a clases de leonés, me encontré con la sorpresa de que, si bien no conocía parte de la gramática y me fallaba la conjugación de los verbos, sabía muchísimo vocabulario leonés así como muchas peculiaridades de la lengua. Resultaba que aquellas palabras “mal dichas” que, en ocasiones, usábamos en casa (jamás en la calle o en presencia de extraños) como algo gracioso eran en realidad leonés y puedo decir que mucho más de la mitad del vocabulario leonés que conozco lo aprendí en mi infancia, en la cocina de mi casa, principalmente de mi abuela, pese a que procedemos del sureste de la provincia de León, zona que, según dicen algunos, está castellanizada hace siglos.

Lo que sucede es que tanto el vocabulario como determinadas expresiones leonesas que seguimos utilizando no los identificamos como tales porque toda la vida los hemos utilizado mezclados con el castellano de nuestros años escolares y, equivocadamente, tenemos asumido que son castellanos, lo que viene motivado por la condición de dialectos del latín tanto del leonés como del castellano, como de todas las lenguas romance.

Y llegados a este punto resulta obligado mencionar un fenómeno conocido en otras lenguas como “false friends” o “faux amis”. Se trata de palabras iguales o muy similares pero que, sin embargo, tienen significado muy distinto según a qué lengua pertenezcan.

Por ejemplo: “constipado” en español significa “resfriado”, sin embargo “constipé” en francés significa “estreñido”; “Maite” en español es diminutivo de María Teresa, sin embargo “Maite” en euskera significa “Amor”; “cold” en inglés significa “frío”, sin embargo “caldo” en italiano significa “caliente”; “salsa” en portugués significa “perejil”, mientras que el equivalente al español “salsa” es “molho” en portugués y así podríamos seguir, hasta el infinito, con multitud de ejemplos en muchas y diversas lenguas.

Como no podía ser de otra manera, también entre leonés y castellano se da este fenómeno que, en traducción literal de los términos inglés y francés, he dado en llamar “falsos collacios”.

No hay mejor forma de ilustrar qué son los “falsos collacios” que poner unos cuantos ejemplos de palabras de nuestro hablar cotidiano:


LlïonésSignificadoCastellanoSignificado
AguantareDarse prisaAguantarSostener, soportar, tolerar
CantarCanciónCantarProducir sonidos melodiosos
CuayuLloro continuo del niñoCuajoTercer estómago de los rumiantes
FachaMandil maragato de lanaFachaApariencia
GalánNiñoGalánGalanteador
GálbanaGuisanteGalbanaPereza
GatasGusanos de las plantasGatasHembras de los gatos
GrilluBroteGrilloInsecto
GuarruCuervoGuarroCerdo, sucio
LluéuYa, ahora mismoLuegoDespués, más tarde
MangarePoner mango o mangas, enchufar, encajarMangarRobar, pedir, mendigar
MesónGancho de hierroMesónPousada
NegrielluÁrbolNegrilloDe color negro
PesareQuemar, abrasarPesarMedir el peso
PituGallo, polloPitoBocina, pequeño instrumento
PrendereEncender luz, fuego o aparatos eléctricosPrenderApresar
PrestareGustarPrestarDejar gratuitamente
PrietuNegroPrietoApretado
PróximuPersona cualquiera, prójimoPróximoCercano
PunzónRejón de la peonzaPunzónInstrumento para hacer agujeros
RapazCrío, niñoRapazÁvido, inclinado a la rapiña
SentireOirSentirExperimentar
TelaresCosa sin valor, enredoTelaresMáquinas para tejer

Y son precisamente estos “falsos collacios” los responsables de que, en las lenguas minorizadas (pero ¡ojo! sólo en ellas, porque jamás se atreverían a decir lo mismo a los hablantes de lenguas como francés, inglés o alemán) cuando cualquiera de sus hablantes utiliza una palabra con un sentido diferente del de la lengua mayoritaria, en lugar de pensar que se trata de una palabra de otra lengua, lo que se hace es tratar de ignorante o paleto a quien la emplea diciéndole que no habla bien o que no sabe lo que dicha palabra significa porque el Diccionario de la RAE da otro significado o no la recoge.

Y aquí llegamos a otro punto importante en el ámbito de la minorización: Utilizar el diccionario español para negar la existencia o el significado de las palabras leonesas. Si bien no podemos olvidar que el DRAE incorporó gran cantidad de palabras leonesas y aragonesas como si fueran castellanas, no podemos esperar, por regla general, que un diccionario de una lengua nos dé el significado de palabras de otra.

Honestamente ¿entendería alguien que buscásemos palabras inglesas en el diccionario de la Academia Francesa o palabras alemanas en los diccionarios de Oxford o Cambridge? Pues si no concebimos buscar palabras inglesas en un diccionario francés o palabras alemanas en un diccionario inglés ¿en nombre de qué absurdo criterio podemos buscar palabras leonesas en un diccionario español?

Y para terminar de rizar el rizo, en más de una ocasión oímos que el leonés “es un invento de cuatro listos que quieren aprovecharse de él para medrar”, cuando los estudiosos del tema saben que el primer testimonio escrito de la lengua leonesa, hasta el momento el más antiguo de una lengua romance peninsular, es un documento que se encuentra en el Archivo de la Catedral de León. Se trata de la Nodicia de Kesos, datada alrededor del año 959 y que procede del, hoy desaparecido, Monasterio de los Santos Justo y Pastor de Rozuela, que se encontraba en término del actual municipio de Ardón, a unos 20 kms. de la ciudad de León. Es decir que se tiene constancia de la existencia de la lengua leonesa desde el siglo X, por lo que es áltamente improbable que ningún “listillo” haya sido capaz de vivir once siglos y tenga todavía fuerzas para inventar una lengua que ya existe.

El primer documento, llamémoslo “oficial”, redactado en leonés es el Fuero de Avilés otorgado en 1085 a dicha población, entonces leonesa, por el rey Alfonso VI de León. A partir de dicho momento, todos los demás fueros leoneses se redactaron en romance leonés, excepto el de La Coruña, otorgado por Alfonso VIII de León (el conocido inexplicablemente como Alfonso IX) que fue redactado en gallego.

El hecho de que dichos documentos jurídicos se redactaran en lengua leonesa, echa por tierra, además de la afirmación de que es un invento, otra que también se repite con cierta periodicidad, la de que “el leonés no llegó a desarrollarse como lengua”. No es posible redactar documentación jurídica en una lengua “sin desarrollar” ya que el lenguaje forense requiere un alto grado de desarrollo lingüístico.

¿Qué se oculta, por tanto, tras la negación de la existencia de un romance leonés y por qué hay tanto interés en decir que “es un invento”?

Indudablemente intereses políticos y la asunción, errónea por otra parte, de que la existencia de varias lenguas conduce al separatismo, cuando lo que puede llevar al separatismo es el sentimiento de discriminación y desprecio que perciben los pueblos que ven negadas, precisamente, su cultura, su identidad y su lengua, siendo importante reseñar, a este respecto, que la desaparición de cualquier lengua, es una pérdida no sólo para el pueblo al que pertenece sino para la cultura universal.

El hecho de tratar de “invento” a cualquier lengua supone la negación de su existencia que impide por lo tanto su enseñanza y normalización con el consiguiente menosprecio a sus hablantes que cada vez se refugian más en la diglosia, utilizándola en privado pero negando incluso su conocimiento en público, al interiorizar dichos hablantes que su lengua es castellano mal hablado, propio de personas incultas que no saben hablar con corrección.

Tenemos un ejemplo paradigmático del origen de la diglosia que no me resisto a mencionar. Son las palabras que, refiriéndose a la Universidad de Salamanca, escribió el madrileño Gonzalo Fernández de Oviedo, a mediados del siglo XVI: después de hacerse docto en las escuelas, debe «tomar con la gente cortesana la buena criança de la corte, porque, aunque en la verdad en Salamanca concurren bivos ingenios, la lengua castellana en el reino de León, donde cae Salamanca, no se habla tan bien como en el reino de Toledo, generalmente; puesto que en Salamanca biven e ay muchos cavalleros e gente noble, pero comúnmente y en general no es tal el romance». Queda clara en dicho texto la clásica alusión al “hablar mal” con que se minoriza a todas las lenguas diferentes de la lengua oficial de cualquier estado, en este caso del castellano.

Tras tantos siglos de minorización y negación, no nos puede extrañar ni el desconocimiento de su existencia por parte de muchos de nuestros paisanos ni la precaria situación que sufre la lengua leonesa en nuestros días.

Además, dado que “A perro flaco, todo se vuelven pulgas”, nos encontramos que la lengua leonesa recibe últimamente ataques hasta a su propio nombre, “leonés”, que se niega con los más variopintos argumentos, desde decir que dicho nombre se acuñó tardíamente hasta aducir que sus hablantes no tienen conciencia de esa denominación al llamar a su lengua por nombres locales: pachuezu, berciano, senabrés, sayagués, bañés, cepedano, cabreirés, palra, fala, faliella, etc., haciendo caso omiso de que dichos nombres locales son el resultado, precisamente, de la minorización que sufre la lengua y que, conforme dicha minorización se acentúa, están dando paso a la denominación de “palabras de nuestro pueblo” que tanto podemos encontrar en las páginas de los diversos ayuntamientos leoneses a lo largo y ancho de la geografía de las tres provincias, “palabras de nuestro pueblo” que, sin lugar a dudas son, casi en su totalidad, palabras leonesas que podemos encontrar a lo largo y ancho de todo el dominio lingüístico.

Pero no nos engañemos, esta negación del nombre tradicional de la lengua no es gratuita y, casi con seguridad, también se debe a intereses políticos ya que pretenden sustituirlo, en un primer momento, por otros términos como “asturleonés” o “asturianoleonés”. No hace falta más que aprender de la experiencia para imaginar a donde va a conducirnos, en un segundo paso, la aceptación de dichos términos “demasiado largos” como algún otro, bastante parecido, que sufrimos y conocemos en la actualidad. Tan sencillo como que terminarán recortando “leonés” y dirán que somos “castellanos” que hablan “asturiano”. ¿De verdad es eso lo que queremos? ¿Realmente se puede defender la postura de que “el nombre no es importante” cuando lo que está en juego, además de la supervivencia de la lengua, es la existencia de nuestra propia identidad?

Sin embargo, pese a negacionismos interesados, el término “leonés” se lleva empleando por los lingüistas, extranjeros en su mayoría, desde inicios del siglo XVI. Recogí muchas de las referencias a la lengua leonesa que existen desde entonces, así como las explicaciones de por qué no es un dialecto y por qué no tiene sentido cambiarle de nombre, más ampliamente, en un artículo titulado “Llingua Llïonesa, una llingua esqueicía y amenorgada” (Lengua Leonesa, una lengua olvidada y minorizada) escrito, al igual que éste, en castellano con el título en leonés, y que fue publicado por la revista “Ó Noso Lar”, Órgano Difusor del “Lar Gallego” de Avilés en 2013. (Los interesados en la lengua leonesa podrán encontrar el artículo en cuestión en el siguiente enlace del blog de la Asociación L'Alderique pal estudiu y desendolque la Llingua Llïonesa: http://lalderique.blogspot.com.es/2013/08/llingua-llionesa-una-llingua-esqueicia.html).

Resumiendo, la situación actual de diglosia, a la que nos hemos referido anteriormente, por un lado y de ignorancia y pasividad por otro impiden que la lengua leonesa tenga el reconocimiento que se merece, propiciando su caída en el olvido, al tiempo que la consideración, totalmente errónea, de que se trata de un dialecto del castellano o de una forma paleta e ignorante de hablar, propicia su minorización y su falta de promoción y enseñanza en las escuelas impiden el acceso a la misma de los más pequeños por lo que su situación de conservación, aunque no desesperada, es bastante mala al tener serias dificultades para que se produzca el necesario relevo generacional.

Pero no todo es desesperanzador para la lengua leonesa que, si bien no es profeta en su tierra, el año pasado tuvo una muy buena noticia, cuando el Catedrático de Filología Románica de la Universidad Complutense de Madrid y coordinador de la publicación de “El Quijote Políglota” se puso en contacto con nosotros para que tradujéramos al leonés uno de los capítulos de dicha edición, concretamente el XXXIX de la primera parte, precisamente el que comienza con unas palabras tan cercanas a los leoneses como: “Nun llugar de las montannas de Llión entamóu'l mieu llinax...”. (Los interesados en la lectura de dicho capítulo pueden encontrarlo en el siguiente enlace: http://lalderique.blogspot.com.es/2017/02/febreiru-y-21-dia-la-llingua-materna.html)

Por primera vez, un capítulo de El Quijote, ha sido traducido al leonés para conmemorar el IV Centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes de quien, cada vez más, se dice que o era leonés (de Senabria o de la comarca de Sajambre) o si no lo era, conocía muy bien nuestra tierra y nuestra lengua ya que su obra cumbre citada está llena de leonesismos. Y la presentación del citado libro “El Quijote Políglota” en la Biblioteca Nacional de España, el pasado 14 de diciembre de 2016, retransmitida por streaming a todo el mundo y grabada posibilitará la presencia de la lengua leonesa en los archivos de dicha Institución para la posteridad.

Sólo me queda añadir que la conservación, mantenimiento y transmisión de cualquier lengua, en nuestro caso la lengua leonesa, es responsabilidad de todos, no sólo los que la conocemos, hablamos y escribimos, sino también de quienes, sin apenas conocerla, la aman.

Podemos, y debemos, sentirnos orgullosos de nuestra historia y nuestra cultura y tenemos el derecho y la obligación de preservar nuestra identidad para transmitirlas a las generaciones futuras porque si la cultura leonesa desaparece, y la lengua leonesa es una parte importante de dicha cultura, será una gran pérdida no solo para nosotros, los directamente afectados sino para toda la humanidad porque la cultura es específica pero, al mismo tiempo, es universal. Quien desconoce su pasado y sus raíces, está condenado a no tener futuro. No consintamos que eso suceda.


Bibliografía

  • El Dialecto Leonés de Ramón Menéndez Pidal – Breviarios de la Calle del Pez – Excma. Diputación Provincial de León (1990) – I.S.B.N. 84-87081-26-6
  • El Dialecto Leonés de Ramón Menéndez Pidal – El Mundo – La Crónica de León (2004) – I.S.B.N. 978-84-933618-1-5
  • El Dialecto Leonés “Edición Conmemorativa en Facsímil 1906-2006” de Ramón Menéndez Pidal – El Búho Viajero (2006) – I.S.B.N. 978-84-933781-6-5
  • Orígenes de las Lenguas Romances en el Reino de León, Siglos IX-XII – Colección Fuentes y Estudios de Historia Leonesa – Caja España de Inversiones y Archivo Histórico Diocesano de León (2004) – I.S.B.N. 84-87667-64-3 (Obra completa), I.S.B.N. 84-87667-65-1 (Tomo I), I.S.B.N. 84-87667-66-X (Tomo II)
  • Facsímiles sobre los Orígenes del Romance en el Reino de León. Comité Científico presidido por José María Fernández Catón – Fundación Monteleón (Obra Social de Caja España de Inversiones) – I.S.B.N. Colección “Fuentes y Estudios de Historia Leonesa” 84-87667-59-7 e I.S.B.N. Testimonio Compañía Editorial 84-95767-39-2
  • Diccionario de las Hablas Leonesas (León, Salamanca, Zamora) de Eugenio Miguélez Rodríguez (1993) – I.S.B.N. 84-604-4726-X
  • Vocabulario de Palacios del Sil de Roberto González-Quevedo González – Academia de la Llingua Asturiana, Preseos número 8 (2002) – I.S.B.N. 978-84-8168-316-5
  • El Habla de Babia y Laciana de Guzmán Álvarez – Ediciones Leonesas, S.A. (1985) – I.S.B.N. 84-86013-22-4
  • El Habla de Toreno de Francisco González González – Edición del autor, revisada y ampliada (2013) – I.S.B.N. 978-84-616-3550-4
  • El Dialecto Vulgar Leonés hablado en Maragatería y Tierra de Astorga de Santiago Alonso Garrote – Editorial Maxtor (2011) – I.S.B.N. 978-84-9761-987-5
  • El Anhueite de Chan de José Álvarez “Caruso” y Jesús Rodríguez Díez – Edición de los autores (2012) - Depósito Legal LE-744-2012
  • Diccionario de Leonés en el Alto Boeza y zonas limítrofes de José Álvarez González – Edición del autor (2010) – Registro M-007854/2009 – Depósito Legal M-46189-2009
  • El Habla de Prioro de Ramón Gutiérrez Álvarez – Organismos Oficiales (2004) – I.S.B.N. 978-84-609-1347-4
  • El Habla tradicional de la Omaña Baja (León) de Margarita Álvarez Rodríguez – Ediciones del Lobo Sapiens (2010) – I.S.B.N. 978-84-92438-36-5
  • El Habla de La Cepeda (León): léxico de Ana María de la Fuente García – Universidad de León (2001) – I.S.B.N. 978-84-7719-888-8
  • Vocabulario de La Baña de Jonatán Rodríguez Bayo – Academia de la Llingua Asturiana, Preseos número 10 (2007) – I.S.B.N. 978-84-8168-427-8
  • Estudio sobre el Habla de la Ribera (Comarca salmantina ribereña del Duero) de Antonio Llorente Maldonado de Guevara – Colección Estudios Filológicos – I.S.B.N. 978-84-7481-920-5
  • Diccionario de la variante leonesa de Las Arribes de Fernando Sánchez (Salamanca) – Mikroglottika Yearbook 2008. Minority Language Studies.
  • La elaboración de una norma lingüística en pequeñas comunidades dialectalmente divididas: el caso del leonés y del frisio del norte de Raúl Sánchez Prieto (Salamanca) – Mikroglottika Yearbook 2008. Minority Language Studies.
  • Linguistica contrastiva italiano-leonese: vocalismo de Abel Pardo Fernández (Barcelona) - – Mikroglottika Yearbook 2008. Minority Language Studies.
  • Diario de un viaje a Santiago hacia 1612 de Bernardo de Aldrete – Argutorio Revista Cultural – Año XI número 21, Astorga II semestre 2008
  • Diego Catalán: Historia de la Lengua Española de Ramón Menéndez Pidal (2005)

Alicia Valmaseda Merino
Socia de ProMonumenta y
Socia fundadora de la Asociación L'Alderique
pal estudiu y desendolque la Llingua Llïonesa

3/11/17

Na Nuesa Llingua

El domingu vinienti, Noviembre y 5, 2017, nel Magazine de la 8 de Llión TV, qu'escomencipia a las 21,00 houras, entamaremos una seición selmanal que se chamará "Na Nuesa Llingua".

N'eilla falaremos sobru la nuesa llingua, adeprenderemos tres ou cuatru pallabras, una frax y tamién daremos dalguna pincelada curiosa sobru la nuesa hestoria.

La programa tará tamién na canal de YouTube de la 8 de Llión y, cuasi cun seguranza, la cumpartiremos nesti mesmu blog y na nuesa páxina de FB:

https://www.facebook.com/AsociacionLAlderique/.

Asperamos vos preste!!!

15/10/17

Manipulaciones y errores acerca de la lengua leonesa. PARTE III: los increíbles mapas menguantes

Cuando Menéndez Pidal escribió El dialecto leonés en 1906, jamás se imaginó a qué punto se iban a dar vueltas a todas y cada una de sus palabras. Hoy voy a tratar el tema de los mapas de la lengua, un aspecto del que casi nadie ha querido reparar, y que parecen competir en reducir el ámbito leonés edición tras edición.

En 1928, en una enciclopedia española se publicaba el siguiente mapa sobre las lenguas y dialectos españoles. Con más o menos fortuna, remarcaba dos cuestiones básicas: por una parte la extensión del leonés desde un punto de vista histórico, y por otro la separación existente entre asturiano y leonés, dejando el concepto de extremeño a una modalidad del castellano. Seguía en esencia lo trazado por Pidal.


Con el tiempo, comenzó a establecerse el criterio de que los mapas de las lenguas vivas deberían reflejar las zonas de su uso, especialmente en aquellas minorizadas. En tal sentido, se llegó a presentar este mapa, que fue uno de los más difundidos por años en internet, y que pretendía recoger las líneas de Pidal aunque recortando sustancialmente la idea original.


A partir de entonces se han trazado diversas cartografías para delimitar en un papel la extensión geográfica de una lengua, partiendo de tres premisas:
  1. Ámbito geográfico: el marco geográfico es uno, que incluye Asturias, País Leonés y Miranda del Douro, y a ese conjunto se denomina astur-leonés o asturiano-leonés u otros calificativos donde el término astur aparezca de un modo u otro.
  2. Criterio de vitalidad: se consideran solo las zonas donde se mantiene como lengua vehicular, es decir, como uso de comunicación al menos en el ámbito familiar o círculos próximos. Por lo tanto se desprecian cualquier otro territorio aunque tenga presencia de la lengua a nivel léxico, toponímico o incluso con algún elemento gramatical.
  3. Principio étnico de la lengua: el leonés, ahora astur-leonés, es una evolución del latín producida por los primitivos astures tras la caída del imperio romano. Esto último no es apreciable en los mapas, pero sí la argumentación que se ve al consultar biliografía.
Siguiendo estas máximas, recojo algunos de los que creo más representativos:


En esencia son prácticamente calcos los unos de los otros. Dado sus carácteres de "anónimos", y no aportando las fuentes sobre las que se basan los mapas anteriores, consideraré otros dos más que me parecen claves para entender el conjunto:


Este mapa, titulado "dominio lingüístico ástur" fue elaborado por Xosé Lluis García Arias, catedrático de la Universidad de Oviedo y ex presidente de la Academia de la Llingua Asturiana. Pretende establecer unos límites históricos y a la vez recoger las zonas donde mantiene vitalidad. El límite oriental se fija en el Esla, mientras que el del sur se fija en el Duero, permitiendo únicamente el caso salmantino de el Rebollar denominándolo "leonés extremado".


Este otro es de los más recientes y que más difusión ha alcanzado gracias a la wikipedia. Parte de los datos obtenidos en las publicaciones de la ALA llamados estudios sociolingüísticos hechos en Asturias, Llión, Zamora y Miranda. Dichos trabajos arrojaban una serie de cifras de hablantes en función de encuestas. Es quizás el que mejor refleje el espíritu de que los mapas recogen exclusivamente la vitalidad del idioma como criterio, pues llega a indicar zonas donde la lengua murió en el siglo XX, aunque esto último no aparezca como dato en ninguno de ellos.

El falso criterio de la vitalidad

Para denominar la vitalidad de la lengua leonesa se ha utilizado la expresión, demasiado manida, de  "zona falante". ¿Y qué es una zona falante? Debiera ser una zona en que la utilización del leonés debería ser común y frecuente cuanto menos en lo familiar. Ahora bien, y esto sonará muy polémico pero es la realidad, no hay un solo lugar en que se hable solo y exclusivamente leonés sin tener algunas referencias del castellano, y en el caso del leonés no son escasas. Tal afirmación es extensiva incluso a lenguas tan consolidadas a nivel administrativo, educativo y académico como el catalán, el gallego o el vasco. Idem en el caso del mirandés respecto al portugués. 

El dato que más llama la atención es que toda Asturias dispone de una vitalidad de la lengua asturiana más que sorprendente, incluso las ciudades como Ouviéu, Xixón o Avilés son recogidas con percentiles poblacionales idénticos a lugares como Riellu o Trueitas. Estaríamos hablando de nada menos que 62.000 hablantes de asturiano (calculando tan solo el percentil mínimo del 10%). Difícilmente podríamos decir que cualquiera de los núcleos urbanos anteriores son "zonas falantes", en el caso más optimista serían calificadas de zonas de uso léxico y/o gramatical.

Demos la vuelta a la cosa e imaginemos un lugar en que se dice "las casas son d'este xeitu", o se refieren a sus lugares tradicionales como Fonte MildeusCousu... es Ayoó de Vidriales, que no aparece en ninguno de los mapas anteriores. Pongamos otro lugar donde se oigan cosas como geladafato y foceras y que tenga en su toponimia La PiniellaLlera o Llascarones. Es Prioro, otro lugar no recogido en mapa lingüístico alguno. Ejemplos como estos los hay a decenas por toda la geografía leonesa, todos contrastados en bibliografías y encuestas de campo personales. La bibliografía autorizada nos habla del leonés en la provincia de Salamanca:


en la provincia de Zamora:


Y por supuesto en multitud de zonas de la provincia de Llión tampoco incluidas en los mapas:


Y si lo plasmáramos en un mapa coloreando tan solo los puntos de estas biliografías, veríamos lugares que están siempre ajenos a la cartografía lingüística tradicional respecto del leonés:


La extrañeza ante este desprecio territorial aumenta si se tiene un cierto manejo en trabajos de investigación acerca de la lengua leonesa: el libro El habla de Villacidayo (1966) es considerado clave en el estudio de la lengua leonesa, y referenciado en decenas de obras y trabajos. Otra de las grandes referencias en cuanto al leonés desde un punto de vista histórico es la documentación histórica del Monasterio de Safagún (Sahagún actualmente) con todos sus textos escritos en leonés imprescindibles para comprender la lengua leonesa durante el Reino de León. Miremos donde está localizado geográficamente y preguntémonos por qué ni siquiera se considera a la hora de trazar ese mapa con base histórica que hiciera García Arias.

Desconocimiento de la realidad leonesa

La clave está en el gran desconocimiento de la realidad leonesa, tan solo atisban generalidades y asumen hechos consumados. Puede servirnos de ejemplo esta anécdota: en el libro La formación histórica de la lengua asturiana de Xulio Viejo (pag 94 y 95) se afirma lo que sigue de la actual localidad de Cacabelos: "nótese que el viejo topónimo Bergidum  (...) conservó hasta hoy una doble solución en su topónimo: la oficial y gallega Cacabelos y la asturiano-leonesa Cacabiel.los". En página posterior reincide en esa denominación que jamás sucedió en época alguna respecto a la villa del Cúa. Aunque el topónimo Cacabiellos sí que está presente en varias partes que quedan fuera de estos mapas como Portilla de la Reina.

En cuanto al empecinamiento a la hora de fijar una frontera ineludible en el Esla y el Duero se argumenta no bajo la filología, sino a través de aseveraciones de raíces más bien inciertas con mezclas de criterios históricos en ocasiones muy discutibles. Leamos este fragmento respecto al Esla como frontera:
"las fronteras administrativas antiguas y medievales que pudieran servir de referencia no corresponden con la distribución geográfica de los fenómenos lingüísticos característicos. De hecho, hoy, y desde hace alguno siglos, los rasgos astur-leoneses son meramente testimoniales al este del Esla, en la mitad oriental de las provincias de León y Zamora, región inequívocamente castellana desde este punto de vista" (La formación histórica de la lengua asturiana, pag 26).
Y esto otro acerca del Duero (idem pag 24 y 25):
"Tendrían que diferenciarse las tierras al norte del Duero o colindantes con este río de las regiones más meridionales. Las primeras (grosso modo Asturias, León, noroeste de Zamora y Miranda) integraron bajo el Imperio Romano el llamado Conventum Asturum (...) la leonesización lingüística de estas tierras puede que jamás pasara de un nivel superfluo, siendo relativamente pronto matizada o desalojada por la influencia castellana".
En este mismo trabajo, las referencias históricas toman a veces de punto de partida a catedráticos tan polémicos como el vallisoletano Julio Valdeón para ejemplificar la hegemonía de lo castellano en el centro peninsular (véase este artículo del catedrático para comprender su nivel ideológico http://www.partidocastellano.org/2017/07/11/castilla-y-lo-castellano-julio-valdeon-baruqye-universidad-de-valladolid-18092001/). Hasta admite la denostada teoría del despoblamiento en el sur del Duero, algo que tanto la historia como la filología han probado como falso o en el mejor de los casos muy matizable.

En resumen, los mapas que apreciamos más comunmente tanto en internet como en algunas publicaciones, pretenden apuntar a una realidad de vitalidad que sin embargo es fluctuante en función de criterios geográficos más que subjetivos. Por lo tanto, cuando veamos un mapa de la lengua leonesa, y sea tan estricto con lo leonés pero tan amplio para lo demás...sospechemos de su falta de rigor, pues no todos aplican las reglas de igual modo ni con igual intención.


26/9/17

Nel día Urupeyu las Llinguas...

Guei, Setiembre y 26, ye'l Día Urupeyu las Llinguas, asina proclamáu en 2001 pul Conseyu d'Uropa cul sofitu la Xunión Urupeya. El sou oxetivu cimeiru ye fomentare'l deprendizax d'idiomas ente tolos ciudadanos urupeyos y potenciare'l plurillinguismu.

Cun esti motivu, leonoticias espubliza una entrevista a la nuesa Ayalgeira que podedes atopare na lligazón darréu:

http://www.leonoticias.com/culturas/patrimonio/llingua-muerta-20170925205415-nt.html

19/9/17

Manipulaciones y errores acerca de la lengua leonesa. PARTE II: la denominación de leonés en la historia

Año 2003. Se presenta desde Conceyu Xoven una campaña acerca de la lengua leonesa. En la sala, abarrotada de periodistas, Abel Pardo explica que el leonés es una lengua, que así se cataloga en el libro rojo de las lenguas minorizadas de la Unesco, y se califica de "seriously endangered" (en grave peligro). En aquella publicación se hicieron mapas con su ubicación geográfica, se distinguía del asturiano y del mirandés (al que calificaba como otro nombre del leonés en esta región portuguesa). Así quedaba en el informe de 1999 del red Book of Endangered Languages. Todavía queda un resto de aquella web consultable aquí:

http://www.helsinki.fi/~tasalmin/europe_index.html#Spain
http://www.helsinki.fi/~tasalmin/europe_index.html#Portugal


Aquella afirmación tuvo un amplísimo eco mediático y nos ha llegado a hoy en día; hace poco tiempo que veía un post en facebook recogiéndola para defender nuestra lengua. Todo esto ha sido cierto, hasta no hace tanto.

La denominación de leonés para referirse al habla propia de los leoneses se remonta a más de 400 años. Aquí una muy pequeña cronología de publicaciones donde la denominación de leonés aparece:

1606. Bernardo de Aldrete en su libro Del origen y principio de la lengua castellana o romance que oi se usa en España cita lo siguiente respecto a un viaje a su paso por Villafranca del Bierzo: "los mas políticos hablan bien el castellano, pero los no tanto i mugeres el leonés, que tira al gallego".
1747. Pedro Rodríguez de Campomanes en Dissertaciones históricas del orden, y cavallería de los templarios, dice lo siguiente: "Esta, en compendio, fue la antigua, y moderna politica, con que estas dos Religiones respectivamente se gobernaron en España, teniendo una, y otra sus Encomiendas, que en la Orden del Templo, y en el antiguo idioma Leonés, que era el que usaban los Templarios en sus despachos, y Cancellería llamaban Baylios."
1770. Padre Martín Sarmiento. En su biliografía tiene una amplia visión del vocabulario de Llión, Asturias y Galicia. Cita lo siguiente respecto al Fuero Juzgo: "Tradújose en 1235, por orden de San Fernando, en idioma Leonés". O en alusiones a vocabularios tradicionales dice esto sobre una palabra: "En leonés cachava es un báculo", "Aliso castellano, latín alnus, gallego amieyro y ameneiro, del amedanus de Crescencio, leonés y asturiano humero, humeyro".
1782. Tomás Antonio Sánchez en Poesía Medieval en Español, afirma lo siguiente sobre el Libro de Alexandre: "Juan Lorenzo natural de Astorga, como congeturo, y criado acaso en aquel país, que es lo postrero del Reyno de León hácia Galicia, conservó más puro el Dialecto Leonés y Lenguage de Castilla que se usaba entonces en los dos Reynos".
1861. Mariano Cubí Soler dice en su introducción a Ensayos Poéticos en Dialecto Berciano: "Lo que hoy día es lengua universal italiana, fue un tiempo dialecto toscano, asi como la lengua francesa, fue un tiempo dialecto valon, normando i picardo, i la lengua española, dialecto asturiano, leonés i toledano".
1861. Agustín Pascual imparte un discurso con motivo de su nombramiento como miembro de la RAE: "como el rotundo toledano venció al rico aragonés, á la tenaz lengua leonesa, al tierno bable, á todos los dialectos y patueses, hijos de la variedad geográfica de nuestra península".
1865. Manuel Murguía. En su libro Historia de Galicia cita este texto: "Lo que mas llama la atencíon es que en el momento de la reconquista, apareciesen en Aragon , Navarra y la Rioja el castellano, y en Asturias, Galicia, Portugal y Leon el hable, gallego, y dialecto leonés, que son como una cadena que enlaza mútuamente unas lenguas que tal vez en un principio no fueron mas que una."
1867. Gessner publica su trabajo Das Altleonesische: Ein beitrag zur kenntnis des Altspanischen (el antiguo leonés, una contribución al antiguo español).
1885. Jerónimo Borao y Clemente dice en Diccionario de Voces Aragonesas que: "el otro (castellano) absorbe los dialectos astures, los leoneses, el aragonés"
1886. Leite de Vasconcelhos, en Estudos de philologia mirandesa cita en repetidas ocasiones fenómenos del mirandés y los compara con el leonés: "em textos leoneses acha-se", "análoga á leonesa e asturiana yes", "em hespanhol antigo ha sey, que será de origem leonesa", etc.

1888. Fernández Duro y Rafael Floranes dicen: "Y es el Fuero juzgo de León en castellano al dialecto leonés, las sumas legislativa y procesal del Maestre Jacobo de las Leyes, y por último, el Fuero de Zamora" (...) "Está también en castellano al dialecto leonés, que tiene mucha parte de gallego, pues es el que entónces se hablaba en Zamora, participante no poco de las costumbres y resabios de los dos reinos por su inclusion y situacion en un ángulo entre los dos".
1896. Friedrich Hanssen publica en Santiago de Chile Estudios sobre la conjugación leonesa.
Las citas anteriores son solo algunas de las que hay recogidas a lo largo de la historia, años antes -siglos- de la publicación de El dialecto leonés;(1906) de Menéndez Pidal, que es considerado por muchos como el primer referente. La denominación de uso secular responde a algo evidente: la lengua leonesa tiene todos sus testimonios escritos más importantes (aparte de los contemporáneos) durante el periodo de vigencia del Reino de Llión. Desde las cartas puebla pasando por el Fuero Juzgo y siguiendo por todo un conjunto de leyes y ordenanzas redactadas en dicha lengua, se hacen siempre bajo el gobierno del reino de Llión. No hay ningún testimonio escrito durante el periodo del reino de los Astures o de Oviedo, salvo documentos en latín tardío, que no en romance o protorromance propio. Incluso el primer documento considerado como leonés y que muestra los primeros rasgos de la lengua, la nodicia de kesos, se fija geográficamente en la actual provincia de Llión.



El término dialecto también es obvio si entendemos que el concepto se aplicaba, y se sigue aplicando en buena parte de la lingüística y filología hispánica, a toda lengua que no alcanza un grado de reconocimiento oficial ni tiene una trayectoria literaria asentada. Baste de ejemplo que por aquel entonces el catalán o el gallego también se denominaban dialectos, algo que hoy en día a casi cualquiera le parecería aberrante. Pidal, por lo tanto, no hace nada nuevo en cuanto al tema nominativo sino que continúa dicha tradición secular.

La importancia de Pidal con respecto al leonés comprende lo siguiente: amplió su concepto desarrollando sus rasgos fonéticos y evolutivos desde el latín (asunto apenas tocado salvo unos años antes por varios hispanistas europeos), demostrando con ello su independencia respecto a las lenguas circunvecinas. Delimitó su marco geográfico, algo que hasta la fecha estaba difuso bajo el relativamente ambiguo "Reino de León". Y en último lugar, demostró una vitalidad de uso en léxico y gramática, y todo lo que hasta la fecha eran considerados como vulgarismos, meros localismos o palabras mal dichas se convertían en muestras de esa lengua. El interés se trasladó casi de inmediato a escritores del género costumbrista y realista que recogían palabras o textos enteros en el leonés regional en el que se ambientaban sus novelas.


Tampoco hay que llevarse a engaños, Menéndez Pidal era una persona con una visión de España claramente ilustrada, enclavada dentro del pensamiento del momento en que el conocimiento de la historia y la realidad social, cultural y económica del país permitiría su desarrollo. El conocimiento del leonés como tal no era lo importante, lo veía como un sustrato más que conformaba la lengua castellana o española, desde el punto histórico e incluso de léxico. Era un dialecto, histórico, como el aragonés o el mozárabe, cuya vitalidad se justificaba en la ruralidad y aislamiento geográfico, que no logró el status de lengua -y prestigio- como el castellano. Si echamos mano a cualquier libro que analice la historia de la lengua española o la dialectología peninsular, se apreciará que las referencias al leonés son siempre manteniendo ese enfoque pidaliano.

En resumen, hay más de 400 años de historia que atestiguan la denominación de leonés para referirse a nuestra lengua. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, se quiere consolidar el término astur-leonés, justificándose en una mejor dimensión geográfica. Y aunque el término tiene más bien poco peso socialmente en cualquiera de los ámbitos de las tres lenguas a las que haría referencia (mirandés, leonés y asturiano), a nivel científico y de reconocimiento internacional comienza a ganar peso. A tal punto, que la referencia de la Unesco citando su Red Book of Endangered Languages ya no es válida tras su revisión.

http://www.unesco.org/languages-atlas/index.php



Y en cuanto a la institución internacional encargada de otorgar y certificar los ISO de los códigos lingüísticos internacionales, sucede exactamente lo mismo:

https://www.ethnologue.com/country/ES/languages

Este proceso de cambio de denominación, muy reciente en el tiempo, es sostenido además por determinados sectores leoneses, remarcándose con una propuesta gramatical claramente emparentada con la gramática asturiana, al punto de que se camina hacia una meta en que el leonés será una denominación geográfica, un geodialecto, de una lengua superior. Es una labor, la de desarrollar una gramática propia, que hay que empezar, o más exactamente retomar, antes de que el tiempo y las instituciones hagan que sea demasiado tarde. Por ahora ninguna propuesta lo ha conseguido. En algo fallamos.